Los pilotos de menor estatura suelen tener el problema opuesto al de los más altos: puedes llegar al volante o a los pedales, pero no a ambos cómodamente al mismo tiempo.

El principal riesgo es deslizarse hacia delante al frenar, lo que afecta a la consistencia y puede causar molestias en la espalda o la cadera.

Empieza por ajustar la base

1) Acerca los pedales (si es posible)

Si tu cockpit lo permite, suele ser mejor mover la plataforma de pedales hacia atrás que sentarse demasiado adelante sin apoyo.

2) Usa las guías del asiento de forma inteligente

Las guías del asiento ayudan, pero si lo deslizas demasiado hacia delante, podrías perder apoyo para la espalda. Busca una posición en la que el asiento te sujete al frenar.

3) Ajusta la distancia al volante al final

Cuando los pedales y el asiento estén bien colocados, acerca el volante hasta que puedas alcanzarlo cómodamente y con los hombros relajados.

Consejos para mejorar la comodidad

  • Usa un cojín pequeño si necesitas elevar un poco el asiento (pero evita apilar varios elementos de forma inestable).
  • Comprueba la inclinación de la superficie del pedal para evitar forzar demasiado el tobillo.

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