Nos encantan los rigs de perfil de aluminio por una razón principal: funcionan. Son rígidos, ajustables y fáciles de evolucionar.

Pero también escuchamos la misma petición una y otra vez:

“¿Puedo obtener la rigidez del perfil… sin parecer un juego de construcción?”

Exactamente por eso existe GT‑PRO.

GT‑PRO de un vistazo

  • Diseño de perfil cerrado para un aspecto limpio (y una sensación de “producto terminado”)
  • Diseñado para volante de accionamiento directo de alto par y cargas pesadas en los frenos
  • Filosofía de montaje universal para que puedas cambiar el hardware sin reconstruir el rig
  • Posición de asiento GT que es fácil de ajustar para largas sesiones

Por qué importa el perfil cerrado (más allá de la apariencia)

Un exterior limpio no es solo estético. Cuando construyes un cockpit que se siente como un producto terminado, la gente lo trata como tal: mejor gestión de cables, menos montajes “temporales” y menos compromisos que se van colando con el tiempo.

Y sí — también se ve genial en una sala, oficina o estudio.

Construido para cargas reales: dirección, frenado y vibración

El simracing moderno no es suave. Las bases de volante de accionamiento directo de alto par y los pedales rígidos con célula de carga/hidráulicos amplifican cada eslabón débil de la cadena.

Nuestro enfoque con GT‑PRO es sencillo: estabilidad primero. Porque cuando el cockpit no se mueve, puedes concentrarte en la técnica — presión de frenado, entradas suaves, trazadas repetibles.

Cómo configurar un setup GT‑PRO

Recomendamos construir tu setup en este orden:

  1. Primero el chasis: GT‑PRO
  2. Luego el asiento: elige un asiento tipo bucket GT (o un asiento tipo fórmula si estás experimentando con la posición)
  3. Por último los monitores: decide entre montaje integrado o soporte independiente según tu espacio

Lecturas relacionadas

Guías relacionadas